lunes, 18 de abril de 2011

El poder de compra de un billete de $100 es un tercio de lo que era al inicio de la gestión “K”

El poder de compra de un billete de $100 es un tercio de lo que era al inicio de la gestión “K”


Por la inflación, rinde lo mismo que $21 en 2001 y apenas $35 de lo que valía hace ocho años.

Cómo afectó a trabajadores registrados e informalesLa inflación que sufrió la Argentina en los últimos años redujo fuertemente el poder de compra de los billetes de $100 y actualmente es posible adquirir solamente un tercio de los bienes que antes podían ser comprados con ese papel.



Puntualmente, el billete de $100 rinde por estos días lo mismo que $21 de 2001 y apenas $35 de lo que valía realmente en los primeros días del gobierno kirchnerista.



El billete de mayor denominación de la economía argentina perdió desde entonces su valor real por una estampida de precios que ya acumula un avance de 370% desde la salida de la Convertibilidad y de 280% en los últimos ocho años, señala El Cronista en su edición de hoy.



"Está claro que la inflación sigue en altísimos niveles, si bien en los últimos meses se estabilizó en un ritmo más bajo. Esto no tendría ningún efecto si el salario de los trabajadores siguiera creciendo al mismo ritmo. Pero igualmente se ve que en algunos sectores esto no pasó", comentó a ese medio el analista de Econviews, Federico Bragagnolo.



El único sector que en la Argentina permite a los economistas hablar de una recuperación del salario real es el de los trabajadores privados registrados. En los últimos diez años, este segmento experimentó una mejora nominal en sus ingresos de bolsillo del 400%, que superó levemente a la inflación (370 por ciento).



"Esto se ve claramente en las paritarias y en las restricciones que tienen las empresas para conseguir mano de obra. Hoy en día, mientras calculamos una inflación del 22%, los salarios formales privados avanzan un 25% ó 26%", explicó Marina dal Poggetto, del estudio Bein & Asociados.



El resto de los sectores, sin embargo, aparece bastante más rezagado: los asalariados privados no registrados (informales) ganaron nominalmente en este tiempo un 333% y los del sector público, apenas un 209 por ciento. Ninguna de los dos alcanzó a empatar, siquiera, la suba de precios acumulada en igual período, agrega el matutino.



La caída del poder de compra del billete de $100 obligó al Central a duplicar sus esfuerzos para abastecer al sistema y satisfacer la demanda en los bolsillos de los argentinos. En los últimos cinco años, la entidad debió poner en circulación 775 millones de billetes nuevos de esta denominación. Con eso duplicó la presencia de este billete en la actividad local: por cada uno de $10, en 2006 circulaban en la economía sólo dos de $100; hoy en cambio circulan cuatro.



El efecto inflacionario fue la principal razón que esgrimieron los economistas para explicar la escasez de efectivo que atravesó la Argentina entre fines de 2010 y comienzos de este año. Y para reclamar, a la vez, que la entidad monetaria hiciera a un lado sus reparos para empezar a imprimir dinero de mayor denominación, de 200 ó 500 pesos.



En ese sentido, Bragagnolo indicó: "El sector informal es importante y el nivel de bancarización es muy bajo. En estas condiciones, el billete de $100 no alcanza y eso ya lo vimos.



La estimación que hacen en su consultora, sobre la base de un promedio entre los índices de precios provinciales, permite calcular individualmente la mejora real que percibió un salario desde la devaluación hasta hoy; o bien, durante la gestión kirchnerista.



Si el período a considerar es el de 2001-2011, el trabajador debe multiplicar su sueldo de bolsillo actual por el coeficiente 0,213; pero si desea saber cuánto representa hoy según los precios de la economía argentina previa a la asunción de Néstor Kirchner, la multiplicación debe hacerse con el coeficiente 0,357, concluyó El Cronista.

viernes, 8 de abril de 2011

A la conquista de los alimentos

Leo en el cronista comercial: Emirates Airlines unirá Dubai con Buenos Aires a partir de enero. En la volanta, se aclara: SERÁ LA SEGUNDA AÉREA ÁRABE EN ATERRIZAR EN SUELO ARGENTINO, DESPUÉS DE QATAR.

Luego, casi congratulándose, explica que las alternativas para volar a Medio Oriente o Asia desde la Argentina continúan ampliándose. A los vuelos diarios iniciados en junio de 2010 por Qatar Airways, entre Doha y Buenos Aires, con escala en San Pablo, se sumarán a partir de enero próximo las frecuencias de Emirates Airlines, que comenzará a unir Ezeiza con Dubai, ciudad de Emiratos Árabes Unidos, vía Río de Janeiro.

Sospecho que el servicio no apuesta a llevar turismo vip hacia los emiratos, sino habilitar un corredor aéreo que facilite el control de los negocios locales de los nuevos dueños de la tierra y sus derivados.

Ya en el título, me había asaltado el recuerdo de aquélla declaración del titular de la bolsa de valores de Londres, que en su visita oficial a nuestro país, dejó la frase que resuena en los odidos atentos como una profecía autoproclamada: Argentina será la Arabia Saudita de los Alimentos.

Googleé en las news, la impactante declaración pero no di con la nota que había leido en esa oportunidad. Sin embargo la frase aparece en otra nota con la firma Andrés Cisneros exvicecanciller argentino durante los 90, en la que traza un panorama sobre las perspectivas de la problemática alimentaria.

Como no puede ser de otra manera, coherente al pensamiento dominante que representaba, continua alentando las "transformaciones necesarias" para aprovechar las "oportunidades" de la globalización.

Leo con dificultad superando las remanidas apelaciones a instalar "la imagen  de país serio", que uno puede traducir sin tergiversar su pensamiento, que se trata sólo de un esfuerzo por las apariencias; y todo eso de "mantener las políticas de estado aunque cambien los gobiernos" que desentraña el gatopardismo de los representantes del establishment local... si superamos esos párrafos, la nota es de valiosa actualidad aún fechada en marzo del año pasado, aporta datos y realiza un ejercicio de previsión de escenarios futuros que vale la pena repasar.

Dice Cisneros, tomando como fuente, el banco mundial, que "en los últimos cinco años, el ingreso per cápita del mundo ha crecido más que nunca desde que se llevan registros y no parece ser la expresión de una circunstancia, sino una tendencia estructural que ha llegado para quedarse."

Claro que eso no significa que se distribuya, ni mucho menos que la pobreza hubiera retrocedido, como bien sabemos desde que la teoría de la plusvalía, plantó un certeza difícil de remover máxime en estos tiempos en que las evidencias empíricas contribuyen a confirmarla tanto en el norte como en el sur.

A renglón seguido, expone su mirada teórica: "Normalmente, una crisis se enfrenta aumentando o disminuyendo o la oferta o la demanda. En este caso, la naturaleza de la matriz alimentaria mundial es tal que no puede intervenirse en el mercado regulando las dos variables. Porque la de la demanda solo tiende a aumentar, de manera que la única alternativa es hacer que crezca la oferta."

Economía de la Oferta otra vez sopa. Neoliberalismo de nuevo....

Los párrafos siguientes son más interesantes, habida cuenta de la elocuencia de las cifras:

"Atento a que el aumento de la demanda de alimentos tiene un origen estructural, se calcula que, en la próxima década y pico, para el 2020 concretamente, se producirá un incremento del 20% promedio en los precios de las carnes; del 30% en los del azúcar; del 40%/60% en el trigo, el maíz y la leche en polvo; del 60% en las oleaginosas y mantecas; y del 80% en los aceites vegetales."


En ese marco surge clarísimo el rol de nuestro país:

"Argentina ya es el primer productor y exportador de aceites vegetales, el rubro alimentario con mayor pronóstico de aumento sostenido."

Cisneros concluye y afirma:

"Hasta ahora, en sus casi doscientos años de historia, países como Argentina o Brasil solo pesaban en el mundo por razones cuantitativas, por la cantidad de materias primas que podían aportar a un mercado mundial en el que no usufructuaban posiciones dominantes o cuasi dominantes. El futuro puede presentarse diferente. Argentina podría parecerse a una Arabia Saudita de los alimentos."

No podemos dejar de coincidir con las perspectivas en cuanto a la demanda. Pero la pregunta que se nos ocurre, es cómo debería gestionarse la oferta.

La Rioja es actualmente la principal productora del país y en esta cosecha se espera recolectar unas 120.000 toneladas de aceituna, cultivadas en unas 30.000 hectáreas en total, explicaban desde el gobierno provincial al pedir asistencia para la producción olvícola.

Sin embargo, el Índice de la FAO para los precios de aceites y grasas bajó el 7 por ciento en marzo, interrumpiendo nueve meses de incrementos continuados.

Para la Federación Agraria Argentina la situación viene siendo objeto de preocupación, pero el descenso en el índice general de este mes supone una tregua que se agradece tras las continuas subidas que hemos presenciado en los ocho últimos meses, sostiene David Hallam,  Director de la División de Comercio y Mercados de la FAO, para el organismo de ONU, sería prematuro concluir que se trata de una inversión en la tendencia alcista.

Aún cuando la estrategia de los que gestionan la producción de alimentos es similar a la del tero, hacen el nido en un lugar y pegan el grito en otro, es necesario debatir cuál es el destino de los beneficios extraordinarios que tanto en el presente como en el futuro se producen con el esfuerzo colectivo y los bienes comunes. Será nuestro modelo el de Arabia Saudita?

No se puede seguir en la parábola denunciada por Atahualpa Yupanqui, con el desatino de pensar que Argentina producirá los alimentos para que los disfrute el resto del mundo. Así, las penas son y serán de nosotros, y las vaquitas ajenas.

Pensar el futuro implica pensarlo en términos de solidaridad, porque ninguna estrategia que desprecie la justicia social como fundamento de la sociedad, tiene sustento, la historia lo ha demostrado. 

Para que el desarrollo sea posible, es necesario revisar el concepto de soberanía, interpretar la necesidad de un imprescindible equilibrio interno para  no ceder frente a las tentaciones de afuera, que valiéndose de las desigualdades que favorecen primero al interios de esas sociedades, lenta pero inexorablemente comienzan a desequilibrarlas, bastando un poco de agitación para dejarlas a merced de las misiones internacionales que con pretensiones humanitarias, justifican el bombardeo impiadoso que precede a la ocupación militar. 

Luego el asalto final con la ocupación militar completa el saqueo imperial. Irak, Egipto, Libia y Siria son espejos donde no queremos mirarnos, mucho menos en el de la monarquía híper millonaria saudita.

En un lenguaje más universal y en un escenario parecido, pero no similar, de coyuntura por el crecimiento de la población y la carestía de los alimentos, los anarquistas españoles cantaban:

Porque el burro que come la paja, lleva el trigo para otro corral...

Una familia tipo necesitó en marzo $2.219 para no caer en la pobreza

Así lo reveló un estudio de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas. FIEL

Edición Impresa: viernes, 08 de abril de 2011- Diario Los Andes



Por: Natalia Muscatelli

En marzo, una familia tipo necesitó ingresos por $2.219,4 para no caer en la pobreza, lo que implica un alza de 2,7% respecto de febrero, según los cálculos de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).



De acuerdo con esta medición, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) -con la que se mide el nivel de indigencia- para un matrimonio con dos hijos alcanzó -el mes pasado- un valor de $1.212,2, es decir que tuvo un aumento de 3,2% respecto del mes anterior. En cambio, si la comparación se realiza en forma interanual, la suba de la canasta básica acumula 24,5% desde marzo del 2010. Mientras que la CBT, que incluye algunos servicios, se apreció un 20,9%.



El Estudio Bein, es una de las consultora imputadas por la secretaría de Comercio que también informó ayer su estimación de los precios. En marzo, la suba fue del 1,8%, y el indicador del Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) acumula 5,2% en el primer trimestre del año.



En este caso, las subas estuvieron lideradas por los rubros de Educación, debido al inicio de las clases, a la indumentaria y a otros bienes y servicios, mientras que "los alimentos subieron prácticamente en línea con el nivel general de la inflación mensual", detalló la consultora en su último informe.

Rioja Virtual
Sube la canasta básica El Tribuno
Para FIEL, una familia necesitó $2.219 para no ser pobre
El Cronista JornadaOnline - ON24


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viernes, 25 de marzo de 2011

La herencia de la dictadura militar




A partir del golpe de Estado del 24 de marzo 1976 se produjeron profundos cambios en la estructura económica argentina, que terminaron por conformar un nuevo modelo económico basado en la acumulación rentística y financiera, la apertura externa irrestricta, comercial y de capitales, y el disciplinamiento social. La dictadura militar se propuso restablecer la hegemonía del mercado en la asignación de recursos, restringir la participación del Estado y abrir la competencia de los productos nacionales con los extranjeros, aunque ello significara sacrificar la industria local. En una primera etapa, de 1976 a 1978, se implementó un plan de ajuste ortodoxo, con devaluación, liberación de precios, congelamiento de salarios, facilidades para las importaciones, cese de la promoción de exportaciones industriales. En esta cuestión fue de vital importancia la reforma financiera de 1977, que ubicó al sector de las finanzas en una posición hegemónica en términos de absorción y reparto de los recursos. El nuevo Régimen de Entidades Financieras iniciaba un rumbo cuyo norte apuntaba a la liberalización del mercado interno y a una mayor vinculación con los mercados mundiales.

El terrorismo de Estado impidió toda resistencia social a la transformación regresiva de la economía. Las elites agropecuarias, los grandes grupos económicos y financieros locales, y los intermediarios de las finanzas y el comercio internacionales fueron los beneficiarios inmediatos y de largo plazo de estas políticas.

Una segunda etapa comenzó en diciembre de 1978, con la aplicación de la “tablita cambiaria”, que consistía en devaluaciones programadas inferiores a la inflación. Estas apreciaron el peso, agravaron el cierre de las industrias nacionales, imposibilitadas de competir con los productos importados, e impulsaron una gran salida de divisas, a causa de los déficit comerciales y de servicios, como los intereses pagados al capital extranjero y el turismo al exterior. Esos déficit se cubrieron con ingresos de capitales y crearon la enorme deuda externa que ya en 1981 produjo una primera crisis de graves consecuencias por la elevación de las tasas de interés internacionales.

De todas las medidas económicas tomadas en aquella época, el país heredó varias que no han sido hasta ahora modificadas, algunas de las cuales, incluso, se profundizaron en los años ’90. Las dos principales son la Ley de Entidades Financieras Nº 21.526, sancionada en 1977, y la Ley de inversiones extranjeras Nº 21.382, ambas nacidas como decretos de la dictadura militar.

La primera de ellas comenzó a regir desde la aplicación de otra medida que autorizaba al Banco Central a restituir a las entidades financieras la facultad de captar depósitos por cuenta propia y fijar las tasas de interés activas y pasivas, sobre la base de la garantía de los depósitos otorgada a esas entidades. La Ley Nº 21.526 establecía un nuevo régimen según el cual el Banco Central tendría la facultad de superintendencia mientras se valoraba la libre competencia como el medio idóneo para lograr un sistema más eficiente.

Los efectos de estos cambios con la legislación que los profundizó durante el menemismo produjeron localmente el predominio de las finanzas especulativas sobre la producción, en consonancia con la necesidad de los países centrales y las grandes corporaciones de colocar sus superávit de liquidez y obtener mayores rentabilidades aprovechando la diferencias entre las tasas de interés locales y las internacionales.

También, como señala un trabajo reciente del Cefid/ar, dio como resultado una notable extranjerización de los bancos, la concentración de los depósitos en los bancos privados –pero sobre todo en los extranjeros–, un sistema crediticio determinado por el mercado sin ninguna orientación pública, el predominio en la asignación de créditos a corto plazo y la ausencia de préstamos para el desarrollo. Esta ley constituyó sin duda una de las causas principales que provocaron la crisis del 2001 y, aunque los cambios económicos posteriores introdujeron modificaciones regulatorias que morigeraron sus consecuencias, los rasgos estructurales del sistema permanecen incólumes, especialmente la estructura crediticia. Sólo la acción de la banca pública es la que ha permitido suplir en parte estos problemas, pero todavía se hace necesaria una nueva ley que suplante la anterior.

En cuanto a la ley de inversiones extranjeras, produjo una liberalización de la entrada de capitales externos en el país, restringiendo al mínimo las áreas prohibidas para este tipo de inversiones y asegurando un trato igualitario a las inversiones extranjeras y a las nacionales. Esto acentuó el proceso de desindustrialización, porque ese capital no se ubicó en sectores industriales y, además, como la ley no obligaba a la reinversión de utilidades no se tradujo en una radicación local de las ganancias empresariales.

El gobierno de Menem liberalizó aún más esta norma al establecer que los inversores pueden colocar sus capitales sin aprobación previa y repatriar sus utilidades en cualquier momento. Una consecuencia posterior fue la aceptación de la intervención de instituciones internacionales como el Ciadi, que obliga a resolver los conflictos derivados de ese tipo de inversiones en juzgados del exterior, transgrediendo principios cardinales de la política exterior argentina, como las doctrinas Calvo y Drago.

Esta ley debe igualmente modificarse. Para ello existe un proyecto de los diputados Basteiro y Rivas en la cual se establecen nuevas normas regulatorias que restringen, por un lado, la radicación de capital extranjero a áreas claves de la actividad productiva, de los servicios y de la seguridad nacional y, por otro, establecen la necesidad de integrar esas inversiones a un plan estratégico de desarrollo industrial diversificado, priorizando el empleo de personal de nacionalidad argentina y determinando condiciones más estrictas para la repatriación de capitales.

Para culminar, la herencia de la dictadura no termina allí; paradójicamente una de las resoluciones que tomó Martínez de Hoz, porque afectaba sus propios intereses, fue la supresión del impuesto a la herencia, una decisión que ahora acaba de revertirse en parte en la provincia de Buenos Aires.

El país ha avanzado enormemente de un modelo rentístico financiero en lo económico y de exclusión en lo social a un modelo productivo e inclusivo, pero eso no se refleja todavía en el cambio de instituciones creadas durante la dictadura militar, una realidad que hay que reparar con urgencia, porque si las políticas son diferentes la persistencia de la instituciones constituye un palenque donde puede aferrarse de nuevo el fantasma del neoliberalismo.

* Economista e historiador.
Investigador superior del Conicet.

miércoles, 19 de enero de 2011

Una mirada sobre los precios.

Durante el año último, el rubro alimenticio se vio constantemente castigado por el aumento en el precio de los productos, que además se reflejó en un continuo cambio en el precio de las ofertas.


Desde la crisis económica del 2001 que los argentinos observan cómo mes a mes, se incrementan los precios de los diferentes rubros, sobre todo del alimenticio.

El 2010 fue un año cargado de aumentos que se hicieron notar constantemente en el bolsillo de cada trabajador, ya que ni siquiera las ofertas pudieron escapar de esta continua suba de precios, en los diferentes supermercados de la ciudad capital de La Rioja


La carne fue uno de los alimentos que más incremento registró en el último año, por ejemplo, la oferta de asado surtido, en enero del 2010 costaba alrededor de 15 pesos. Mientras que en febrero ascendió a los 16 pesos.


Asimismo a mediados del mismo mes otra suba golpeó a la carne, por lo que el asado surtido pasó a costar 20 pesos, sin embargo a fines del mes bajó a 18,90, y de los cuatro pesos que subió, sólo descendió un peso.


El aumento más grande que sufrió este rubro se vivió en marzo, cuando el precio de la carne se disparó y subió un 70 por ciento, por ejemplo, el corte bola de lomo de los 19,89 por kilo pasó a costar 30 pesos. Sin embargo las ofertas de asado no se alteraron y continuaron costando 18,90 hasta abril, cuando se logró una disminución pasando a costar 17,99.


Así trascurrieron los meses, y el precio en el asado surtido no se vio afectado hasta que a mediados de octubre, trepó la oferta hasta los 21,49, sin embargo duró poco ya que a fines del mes volvió aumentar pasando a costar 23 pesos.


La última semana de noviembre la oferta del asado por kilo comenzó a costar 25 pesos, precio que se mantiene hasta la actualidad.


Este aumento que vivió la carne también se vio reflejado en la verdura, que llegó a costar un 300 por ciento más, y en todos los productos alimenticios.


Nota completa: El "Independiente" Digital

martes, 4 de enero de 2011

La recaudación impositiva subió 34,4% en 2010 y sumó $ 409.899 millones

El ministro de Economía, Amado Boudou, destacó ayer que la recaudación impositiva de 2010 ascendió a 409.899 millones de pesos, lo que implicó una suba de 34,4% con respecto a la del año anterior.


Durante una conferencia de prensa en la que participaron también el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, y el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, Boudou formuló duras críticas a sectores de la oposición que impidieron la sanción del Presupuesto 2011.

El ministro precisó que en diciembre la recaudación de impuestos fue de 38.155 millones de pesos, 35,5% más que en igual mes del año anterior.

Recordó luego que el año récord de recaudación había sido 1998 y señaló el impacto que tuvo en materia de recursos la falta de crecimiento que tuvo la economía con posterioridad.

“Esto redunda en lo que ha sido el empeño del Estado y la prestación de servicios e inversión pública en todo ese período”, agregó Boudou.

El primer año en que superó aquel récord, dijo el ministro, fue 2007, lo que implicó que “durante una década completa la recaudación no pudo superar el desempeño, lo que tuvo que ver con el comportamiento de la economía”.

Boudou se refirió luego al lock out de los empresarios del campo en 2008 y sostuvo que fue “un conflicto generado por sectores de poder para evitar que se avanzara en la mejora de la distribución en nuestro país”.

Es decir, añadió, “se pretendía que el Estado vuelva a tener un comportamiento tributario como el de los 90, donde estaba alrededor de 70% de los guarismos actuales”.

El ministro aseguró luego que la administración tributaria “es la mejor de la historia en términos de su desempeño, de su modernización, la capacitación de sus trabajadores y la modernización informática, lo que se ve en la mejor performance de recaudación”.

"La capacidad de gestión y las convicciones de la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) hicieron que este sea un año récord en términos de moneda constante, con un crecimiento de más de 25% (en dólares) sobre 2009", agregó Boudou.

El funcionario aludió luego al aumento de fondos que van a las provincias dispuesto a través del Fondo Federal Solidario constituido con retenciones a la exportación de soja.

Durante este año, puntualizó Boudou, “fueron 7.457,8 millones de pesos los que ha distribuido ese fondo, con mayor cantidad de recursos que correspondían al gobierno nacional y que producto de una acción de política económica llegaron a todas y cada una de las jurisdicciones”.

El ministro resaltó que “casi la totalidad de las obras de infraestructura y gastos de capital que hicieron las provincias y municipios han sido financiado con el fondo sojero”.

De esta fotma se adicionó un 10,7% a lo distribuido bajo el rubro coparticipación federal de impuestos, que en 2010 ascendió a 63 mil millones de pesos (32,5% más que en 2009).

Boudou consideró, por otra parte, “grave para el país tener una oposición que no haya permitido tener presupuesto aprobado por el Congreso Nacional”.

“Mucho más grave –evaluó el ministro- es que los mismos que no aprobaron el Presupuesto salieron al día siguiente a decir que la Presidenta firmó decretos para administrar 2011, lo cual es obvio y de toda razonabilidad, ya que las herramientas para funcionar están en la Constitución y en la Ley de Administración Financiera”.

“Lamento la falta de ganas de trabajar, de dedicación a conocer el funcionamiento del Estado o directamente la mala fe de algunos líderes de la oposición que no nos permitieron tener un Presupuesto a los habitantes de la República Argentina y después salieron a rasgarse las vestiduras porque tuvimos que tomar las medidas correctivas”, agregó Boudou.

Por último, el ministro sostuvo que “hemos superado un diciembre donde se buscó poner palos en la rueda en todos los temas” y cuestionó a sectores políticos de “no buscar ganar elecciones sino hacer lío en la calle”.

En base al informe distribuido por la AFIP, el crecimiento de la recaudación a lo largo de 2010 se fundamentó principalmente en el buen desempeño del IVA, el impuesto a las Ganancias y las Contribuciones Patronales.

El incremento de estos rubros respecto al 2009 explicaron el 60,8% del total de la mejora registrada el año pasado.

En lo que respecta a los ingresos por Derechos de Exportación -retenciones-, en 2010 alcanzaron 45.547,4 millones de pesos, con una variación interanual de 42,2%.

Se destacaron los incrementos en Semillas y frutos oleaginosos, Combustibles minerales y Residuos y desperdicios de las industrias alimentarias.

Por último, respecto a la recaudación proyectada para el año 2010, prevista en 352.238 millones de pesos, en 2010 se obtuvieron 57.662 millones de pesos adicionales, lo que representó un sobrecumplimiento de 16,4%.

AGENCIA TELAM

Mercedes Marcó del Pont: Las Reservas monetarias al cierre del año

La AFIP oficializó la prórroga del piso salarial para el cálculo del Impuesto a las Ganancias

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) oficializó hoy la prórroga del piso salarial para el cálculo del pago del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia.


La resolución general 3008, publicada hoy en el Boletín Oficial, fue dispuesta el 30 de diciembre pasado por el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y tendrá vigencia a lo largo del corriente año.

A mediados del año pasado, retroactivo al 1 de enero, se actualizó el piso el piso a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia están sujetos al pago del Impuesto a las Ganancias.

De esta forma quedaron contemplados los empleados solteros que cobran un sueldo mayor a 4.818 pesos por mes y los casados con salarios que superen los 6.662 pesos.

La resolución fue tomada por la AFIP debido a que en el Congreso no se trató el proyecto de ley de Presupuesto 2011 que envió el Poder Ejecutivo, que contemplaba un mecanismo de actualización.


TELAM